Historia

Nace el Consejo Profesional de Ciencias Económicas

Luego de concluida la Segunda Guerra Mundial nuestro país se encontró con un fuerte crecimiento económico. Nuestra provincia no estuvo ajena a este fenómeno, con pleno empleo y altos salarios se consolido una demanda creciente de bienes y servicios, lo que exigió una mayor presencia de los graduados en ciencias económicas para administración, servicios contables, auditorias y gerenciamientos.

Primeros pasos hacia la organización

Los primeros graduados universitarios provenían de distintas provincias, principalmente empleados por las grandes firmas acopiadoras de algodón. El primer hecho documentado que se conoce, y que obra en el actual archivo del CPCE registrado a partir de un antiguo libro de actas no rubricado, es la constancia de lo actuado un domingo 3 de diciembre de 1950, en el local fundacional de la Universidad Popular de la Universidad Popular de Resistencia.

Aprobación del estatuto y arancelamiento

El 20 de Septiembre de 1952 en Asamblea General Extraordinaria se aprueba unánimente el estatuto, un proyecto de arancel y se pide al Poder Ejecutivo la aprobación del arancel y la reglamentación de la Ley 12.921.

Primeras Reglamentaciones Internas del Consejo

En la Asamblea del 16 de Octubre de 1955 se plantea como uno de los temas principalmente la cuestión de la antigüedad en el ejercicio de la profesión… el Consejo Profesional estará constituido por 15 miembros inscritos en la matricula, cuya antigüedad en el titulo no sea menor de 5 años…Un mes después, el 5 de Noviembre, al no haber contadores suficientes con esa antigüedad, ésta se baja a 2 años. El 28 de enero de 1956 se resuelve por unanimidad la reinscripción de la matricula y se establece los aranceles. El proyecto del decreto provincial para la regulación final del CPCE fue elaborado por los profesionales del Consejo. Estaba encuadrado en el espíritu de la Ley 12.921 y fue aprobado por el Ejecutivo (Interventor Federal, Coronel Pedro Avila) constituyéndose en la primera regulación provincial. El texto estipulaba la solidaridad entre miembros, cuidaba que se cumpla los principios de ética, amparaba a los profesionales individualmente y aplicaba “correcciones disciplinarias por violación del código de ética y de los aranceles”. En su artículo 44 determinaba taxativamente que SOLO PODRÁN EJERCER las personas matriculadas en el registro llevados por el CPCE del Chaco.

Primer local del Consejo

El 18 de Febrero de 1956 se expone en la reunión habitual del Consejo la necesidad de contar con un lugar físico propio, ya que se seguía funcionando en las instalaciones de la Universidad Popular. También eran necesarios muebles y útiles de la oficina.

Temprana Inserción en el Medio

El Consejo fue prontamente reconocido. El primer antecedente fue cumplir con un pedido de la Municipalidad para el estudio del costo del Kw/hora que presentaba la empresa proveedora de energía para la zona. Se realizo a través de una terna de contadores propuesta por la entidad.

Defensa de los Intereses Personales

Se comenzó con una campaña ante entidades para que se aceptasen y cumpliesen las determinaciones del Decreto 241/56 en el uso del sustantivo Contador. Sucedió que algunas entidades bancarias impropiamente aplicaban esta denominación a los responsables de tareas afines y aspectos parciales de la actividad profesional. También en el ámbito de la justicia provincial para la aplicación de las normas de la Ley de Quiebras en materia de Sindicatura.

Recambio de directivos

El decreto provincial 241/56 que reglamenta la ley 12.921 establecía que debía convocarse a nuevas elecciones para fijar un nuevo elenco conductor de la entidad. La fecha quedo fijada para el 21 de junio de 1956 y llegado el momento se celebro la reunión para el logro de estos fines. Las elecciones fueron celebradas el 29 de junio y se elige la nueva Comisión Directiva presidida por el Cr. Mario Putallaz, dando cabal cumplimiento a todas las reglamentaciones nacionales y provinciales.“Lo que sigue hasta nuestros días, es la lucha cotidiana del desarrollo prestigiosa de este grupo profesional, que con muchos esfuerzos personales y dedicación intelectual, con responsabilidad y probidad, viene aportando su cooperación para el avance de nuestra sociedad chaqueña nordestina”.

Sistema Previsional y Social para Profesionales
en Ciencias Económicas

por el cr. joaquín martínez

En la revisión de los hechos ocurridos durante el transcurso de los primeros 50 años de vida del Consejo Profesional de Ciencias Económicas del Chaco, podemos mencionar como uno de los logros principales la creación del Sistema Previsional y Social para Profesionales en Ciencias Económicas de la Provincia del Chaco (SI.PRE.S.); en otras palabras, la caja de jubilación de los colegas que hacen ejercicio de la profesión en forma independiente en la provincia, que ha cumplido sus jóvenes siete años de vida, teniendo en cuenta que el mismo empezó a funcionar a partir del 1º de enero de 1994 con la sanción de la Ley Nº 3978.

Como presidente del Directorio de Administrador desde su creación, apelando a los recuerdos de las distintas etapas transitadas hasta lograr la concreción de ésta aspiración largamente soñada por muchos colegas, voy a tratar de hacer un relato del camino recorrido hasta llegar a este presente. Así puedo mencionar que la actividad desarrollada por el Consejo en el campo de la solidaridad tuvo sus inicios a fines de los años setenta y principio de los ochenta cuando funcionaba la Comisión de Servicios Sociales, integrada entre otros por los Cres. Isidro Blanco y Osvaldo Gómez, por medio de la cual se empezaron a brindar los primeros beneficios dentro del área social. Pero un paso importante se dio cuando en la Asamblea General Ordinaria del año 1986, se decidió incorporar en la cuota de Derecho de Ejercicio Profesional Anual, un importe con afectación directa al Departamento de Servicios Sociales que fue creado en ese momento; en el tuve la suerte de trabajar junto a los Cres. Arnoldo J. Mirón, Hilda Suligoy, Hugo Deville y Rubén Meza.

En el Departamento se analizaron los servicios que se venían prestando y la posibilidad de incorporar nuevas prestaciones; concluida la evaluación se redactó el reglamento general de prestación de servicios, con el detalle de los requisitos necesarios para acceder a cada uno de ellos; podemos empezar a mencionar algunos de los que se empezaron a brindar; como ser subsidios (por casamiento, nacimiento o fallecimiento); las primeras líneas de préstamos, financiamiento de libros y suscripciones; convenio con una obra social prepaga; reintegro por servicios médicos de emergencia. Además, continuamente se realizaban consultas con los matriculados con la finalidad de conocer las necesidades de los colegas y su grupo familiar y se analizaban distintas propuestas con el objetivo de implementar nuevas prestaciones que solucionen aunque sea parcialmente los inconvenientes con mayor grado de prioridad. Se participaba en la mayor cantidad posible de reuniones en entidades o charlas de personas especialistas y dedicadas a las prestaciones sociales, siempre dentro del marco solidario.

La continua inquietud por todos estos temas hizo que a mediados de 1990 el Consejo fuera invitado a las reuniones que la Federación Argentina de Consejos Profesionales realizó para tratar de reflotar la Secretaría de Servicios Sociales. En las mismas se propuso a la Junta de Gobierno de la Federación la estructura que se entendió que debería tener la Secretaría (que es en líneas generales la actual) solamente que inicialmente eran 6, luego 8 y hoy son 9 los Consejos integrantes. Lo que podemos mencionar como altamente positivo es que nuestro Consejo desde el inicio estuvo representado, pasando siempre por las elecciones para la renovación de los Consejos integrantes. En este punto debo mencionar que particularmente tuve la enorme satisfacción y el honor de ser el Representante de nuestra Institución (siendo el único Consejo, entre los que tuvieron su mandato renovado, que no reemplazó a su representante) a lo que estoy eternamente agradecido por el hecho de haberme permitido participar del estudio y la implementación de los que es hoy una de las concreciones mas importantes que ha logrado la profesión, a la que muchos quieren imitar o incorporarse, que es la creación del Fondo de Accidentes de Tránsito y los Fondos Solidarios de Alta Complejidad y de Cirugías Cardiovasculares y Oftalmológicas (estos dos últimos actualmente unificados por el Fondo Solidario) Estas relaciones brindan cobertura a los Consejos Profesionales de Ciencias Económicas y su grupo familiar primario (cónyuge e hijos).

A mediados de 1993, advertidos de las modificaciones que se introducirían en la Ley Nacional de Seguridad Social y tomando como ejemplo el Sistema Previsional del Consejo de Entre Ríos, con el Cr. Daniel San Cristóbal elaboramos un proyecto tendiente a la creación de nuestro Sistema Previsional y social que fue puesto a la consideración de la Asamblea de ese año , la que aprobó en general el mismo y designó una comisión para su estudio en particular, la que integramos, entre otros, con los Cres. Ovidio López, Gabriel Ojeda y Diego Ballesta. Con el despacho de dicha comisión presentamos el proyecto en la Dirección General Impositiva, sede central y la Secretaría de Seguridad Social de la Nación.

En los primeros días de diciembre de 1993 nos informaron que no se podía asimilar al de Entre Ríos, porque éste Consejo en su ley de creación contemplaba específicamente esta posibilidad y en la nuestra no se daba. En esos días en la Cámara de Diputados de la Provincia se iba a tratar como punto específico el Sistema Previsional Provincial. Con las modificaciones correspondientes y con el aval de los Diputados E. Moro A. S. Torresagasti, J. Sotelo, L. Glombosky y Burrueco Mansilla elevamos el proyecto de ley de creación de nuestro sistema. Previamente a la sanción de la Ley, con los Cres. Soporsky y San Cristóbal tuvimos que explicar y fundamentar el proyecto ante la Comisión de Legislación de la Cámara. Una vez sancionada, antes de su promulgación tuvimos que realizar reuniones con el Ministro de Salud Dr. Laluf y el Secretario de Comunicación Social Cr. J. Bittman, con la finalidad de evitar el veto de la misma. Como consecuencia de esto el Consejo tuvo que elaborar y poner en vigencia un nuevo Reglamento de Matriculación que permite optar por la condición de matriculado o asociado. Finalmente, luego de realizar todos estos interminables y agotadores trámites, conseguimos que por medio del Decreto Nº 241 de enero de 1994 la ley sea promulgada, con lo que nuestro Sistema Previsional y Social empezó a funcionar, que posteriormente fue reconocido como modelo de sistema previsional para los profesionales que hacen ejercicio independiente, sirviendo en todo el ámbito de la República Argentina.

Al estar reconocido dentro de los parámetros de la Ley Nacional de Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones está automáticamente incluido en el Régimen Nacional de Reciprocidad de Cajas de Previsión.

Contempla dentro del mismo cuatro fondos independientes y con destinos específicos, adoptando las características de un Sistema de Capitalización, pero también con una parte solidaria o de reparto, sobre el que se realizan periódicamente cálculos actuariales.

Permite realizar aportes extraordinarios para mejorar el futuro haber jubilatorio que se acreditan en su totalidad en la cuenta individual de capitalización del aportante.

El total del Fondo con que cuenta el Sistema se invierte teniendo en cuenta el menú de inversiones y los porcentajes establecidos en la Ley de creación y distribuidos en varias entidades financieras. En este punto podemos mencionar como muy importante los rendimientos obtenidos con los fondos desde su creación, con una tasa promedio cercana al 12 % anual.

La capitalización es anual y se acredita en la cuenta individual de cada aportante, una vez aprobados los Estados Contables por la Asamblea Anual Ordinaria.

Algo que me parece de primordial importancia, que todos debemos valorar siendo una característica sobresaliente de nuestra Institución, es el hecho que todos los cargos electivos: Comisión Directiva, Comisión Fiscalizadora, Tribunal de Disciplina y Directorio Administrador del Sistema, se ejercen por vocación y ad – honorem.

En esta breve síntesis he tratado de recordad el largo camino que hemos recorrido con muchos colegas (pido disculpas a los que involuntariamente no he mencionado) en el área de servicios sociales y previsionales que hicieron posible que hoy los Profesionales de Ciencias Económicas del Chaco tengamos nuestra propia caja de jubilación, con las ventajas que esto otorga que está dando sus primeros pero muy seguros pasos.